I've been sitting watching life pass from the sidelines 
Been waiting for a dream to seep in through my blinds
 I wondered what might happen if i left this all behind 
Would the wind be at my back ?
 could i get you off my mind this time..

no vas a liberarte del dolor, sin equilibrar toda esa oscuridad. Yo te voy a acompañar y te voy a esperar, mi amor? mi amor. No me importa el tiempo que pase, yo voy a estar ahi cuando seas LIBRE.
el exceso de esto me esta dejando preso, ya ya ya me olvido hasta de los almuerzos.

(es todo parte de una burbuja magnetica en la que te encuentras)

Sabrás que ando inmortalizando todos mis duelos, y que en cada vuelta alguien me roba una parte de esto que soy y hago repaso constante. De todos modos, no esperes milagros, no es que llore por miedo a hablar, lloro porque no consigo ajustarme, nadie me enseño a perder así. Por dentro y por fuera, cada tanto solo presento escombros, no pude reponerme y mucho menos reconstruirme. A veces, siempre y de vez en cuando tengo deseos de escapar, de acelerar sin frenar al instante, probablemente eso es lo que me define, finales abiertos, la incapacidad de ponerle un cierre a todo eso que me hizo y deje.
Porque a veces simplemente creo que algo me otorgo una especie de maduración de la que no quise hacerme cargo, y aun así lo hice, una especie de historia que me hace creer que las cosas duran solo lo que duran, que no existe el para siempre, que todo va y viene, que el amor, las derrotas y los espacios solo hacen que uno crezca y la cobardía empate dándose un golpe. Porque por un lado tuve que cargar con la falta de confianza, y aprendí a respetar ciertos esquemas que jamás comprendí, porque me dejaron y me despertaron, pero ese lado no se va para otro lado y mi desahogo solo espera una vez más.
Porque no consigo eludir el deseo constante de dormir, frenar y llenar cada región de viejos calvarios y un vértigo que recoge el simulacro de este viaje; escuchar mis palabras más hurañas y saber que una vez terminada la tirada, tendré derecho a respirar hondo.

yo diría que hay que empezar a apoderarse de las calles. de las esquinas, del cielo, de los cafés. del sol y lo que es más importante, de la sombra. cuando uno llega a percibir que una calle no le es extranjera, sólo entonces la calle deja de mirarlo a uno como un extraño. y así con todo.